viernes, septiembre 30, 2011

Este sábado: Círculo de Lectura para Niños "Soy Verdi"

La Biblioteca de la Casa de la Cultura de Cancún,  los  invita a participar en el Programa de Fomento a la lectura,  este sábado 01 de octubre a las 10.00 de la mañana, con el  círculo de lectura "Soy Verdi" de la autoría de Aldo Boetto, de la colección de Flauta de Pan, dirigido a niños de 6 a 12 años de edad.

Como ya es costumbre, la bibliotecaria, señora Isabel Flota Medrano acompañada de doña Jerónima López Gómez nos adelanta que:

"En una habitación del segundo piso del Gran hotel de Milán, Giuseppe Verdi, está sentado en su cama. Frente a él, un plato de sopa de verduras. Cuando levanta la cuchara para llevarla a la boca, entra un niño volando por la ventana. De unos diez años, descalzo, pobremente vestido y con dos pequeñas alas doradas, que agita velozmente como las de un colibrí.

El músico lo miró por arriba de sus anteojos.

-¡Giuseppino! Tienes mal semblante –dijo mientras engullía la cucharada de sopa.

-Estoy cansado. Es la primera vez que me cuesta tanto ir hasta nuestro pueblo –contestó Giuseppino y se sentó sobre el techo de un ropero finamente labrado-. No debería pasarme, ¿no?

-A veces, en la vida nos pasan cosas y no sabemos por qué. Por más que buscamos una explicación no la encontramos –contestó Verdi secándose la boca con una servilleta-. Por ejemplo: ¿Por qué me sigo manchando la ropa con la comida? ¿Qué explicación puede tener que a los ochenta y siete años me siga salpicando con la comida?

-¡Porque todavía eres como un niño distraído!

-De lo contrario tu no existirías –refutó Verdi.

-¡Ya entiendo! –Exclamó Giuseppino-. Me pediste    que fuera a ver el camino de Busseto a La Roncole para quedarte solo.

-No es así, quería ver por última vez ese camino. ¿Te acuerdas que caminaba descalzo los cinco kilómetros para no gastar el único par de zapatos?

-¡Me voy a transformar en un viejo zorro! No cambies la conversación. Me mandaste ahí, para quedarte solo y pedir sopa! –Dijo furioso Giuseppino.

¡Sabes muy bien que no me gusta!

-Por eso te sientes cansado –respondió Verdi-. Recién cuando cumplamos veinte años te va a gustar te va a gustar la sopa. ¡Ya lo vas a ver!

-¡Uf! ¡Otra vez con lo mismo! ¡Cómo me engañaste! ¡No lo puedo creer!

-No protestes y déjame comer tranquilo!

Desde un rincón de la habitación, una mujer con delantal blanco preguntó:

-Señor. ¿Me habló a mí?

-No. No es con usted – contestó tranquilamente Verdi.

-¿Quiere que le retire la bandeja?

-Todavía no terminé de comer.

-No coma por obligación… dijo la mujer a manera de sugerencia.

-Usted… ¿Cómo se llama?

-Margarita, señor.

Verdi se sorprendió y se quedó mirando a la mujer un rato, luego le regaló una sonrisa.

-¡Margarita! Igual que mi primera esposa –exclamó el maestro-. Debo decirle que nunca dejo una gota de sopa en el plato. Es una vieja costumbre. Cuando veo a alguna gente tirando la comida como si fuera basura, me hierve la sangre con tantas personas que no tienen que comer… ¿Disculpe Margarita! Usted no tiene por qué aguantar mi sermón.

-Todo lo contrario, señor. Es un gusto escucharlo. Pero, si quiere, puedo espera afuera en el pasillo. Como usted decida –respondió ella.

-No hace falta, sólo quedan un par de cucharadas…

¡Les gustaría saber más sobre Giuseppe Verdi? Asistan este sábado y compartan este círculo de lectura. Les esperamos, la entrada es libre.

 

Secretaría de Cultura/Casa de la Cultura de Cancún/Boletín de Prensa  1 de octubre de 2011/ casadelaculturadecancun@yahoo.com.mx

No hay comentarios:

Publicar un comentario